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Deportivo Catan Lil: el arranque puerta a puerta, la caja de la F-100 y una referencia del interior

Pese a las distancias, el equipo de Las Coloradas se las ingenia para participar en varios torneos del interior provincial.

 

Por Carolina Magnalardo

Con una invitación puerta por puerta, en octubre de 2011 nació el Deportivo Catan Lil de Las Coloradas. Anahí y Mariana hicieron una búsqueda casa por casa para incorporar compañeras y así formar el equipo de fútbol femenino. Al poco tiempo se sumó Andrés Varela, quien desde aquel momento se desempeña como entrenador y director técnico.

El plantel está conformado por 25 jugadoras de la localidad y, en algunas ocasiones, se incorporaron mujeres de San Ignacio. “Desde el primer momento tuvimos acompañamiento de los vecinos ya que hacía tiempo que no había equipo femenino. El nombre fue idea de una de las chicas y nos pareció lindo porque representa nuestra zona”, cuenta el DT.

Las Coloradas tiene 1.400 habitantes y se ubica a 320 kilómetros de Neuquén capital. Hay cerca de 50 jugadoras repartidas en dos equipos: Deportivo Catan Lil y Atlético Las Coloradas. Desde diciembre de 2019, la ciudad cuenta con una cancha de césped sintético. En ocasiones las mujeres pueden entrenar ahí y otras veces usan un predio que no tiene las condiciones indispensables para practicar.

“Entrenamos tres veces por semana. En invierno casi no lo modificamos, nos gusta entrenar siempre aunque esté nevando. Las jugadoras responden bien, tratan de no faltar y respetamos si alguna tiene clases, trabaja o debe quedarse con sus hijos. Solo tenemos dos pelotas y algunos conos y vamos improvisando con gomas, botellas y sogas”, dice Varela.

El equipo participó de torneos en Piedra del Águila, Aluminé, Las Lajas, Moquehue, San Martín, Cutral Co, Zapala, Bajada del Agrio y también en ciudades de Chile. En 2018, tras consagrarse campeonas de los Juegos Provinciales, las Sub 14 viajaron a competir a Mar del Plata. Seis jugadoras de ese plantel son actuales titulares en Deportivo Catan Lil. “Fue algo muy lindo porque somos una localidad pequeña y tuvimos el enorme orgullo de ir a representar a la provincia”, recordó el DT.

Desde hace tres años, juegan en la Liga de Junín de los Andes, donde siempre pelean entre las cuatro primeras. El pago de inscripción, de seguro, y de los viajes de cada fin de semana en vehículos particulares, así como el fondo común que tienen, se afrontan a partir de la organización interna y el esfuerzo propio ya que no reciben aporte económico del municipio ni del gobierno provincial.

Sueñan con tener una liga local para evitar tantos gastos y para que sus familias puedan verlas jugar. “Todo lo hacemos a pulmón, muchas veces hacemos rifas, bingos, ventas para solventar los gastos. Agradecemos a todo el pueblo por colaborar y apoyarnos siempre, a nuestras familias, a los que viajan a alentarnos, a los que desde su casa escuchan los partidos por la radio y al medio de comunicación por ese trabajo”.

“Agradecemos a todo el pueblo por colaborar y apoyarnos siempre”, dijo el DT Andrés Varela

 

Uno de los momentos más difíciles fue durante una enfermedad del DT. Las jugadoras estaban angustiadas y temían que no pudiera regresar al equipo. Esa etapa unió más al grupo que siempre acompañó a su entrenador y valora su trabajo durante estos nueve años.

En el plantel se destaca Nadia Sepúlveda, la número 10, quien tuvo la oportunidad de participar en los Juegos Evita con la delegación de Zapala y fue la goleadora del torneo.

Aunque considera que hubo avances en relación al desarrollo del fútbol femenino, Varela asegura que “falta más apoyo, cortar con los estereotipos, dar más difusión a las jugadoras y tener las mismas oportunidades que los hombres. En nuestra localidad ha crecido, las chicas se suman pero no estamos a nivel de Neuquén capital ya que nos faltan muchísimos recursos”.

Uno de los mejores momentos fue cuando ganaron la primera liga en Aluminé, en 2014. “No tanto por el resultado sino por el gran compañerismo que había en cada partido y en cada viaje sin importar las condiciones. A veces viajábamos en mi camioneta, una Ford F100; las jugadoras iban en la caja, y se disfrutaba mucho. A llegar, compartíamos un asado, pizzas o cualquier cosa y éramos felices”.

El equipo se entusiasma con volver pronto a la cancha: “Para lo que queda del año lo más importante es que no falte ninguna y seguir cuidándonos. Tenemos muchos deseos de reencontrarnos, entrenar y jugar cada partido con las ganas y el amor que lo hicimos siempre. Para el 2021 deseamos continuar juntas, participar en torneos y, sobre todas las cosas, seguir representando a nuestro pueblo”.

Un clásico de cada invierno. Entrenar con nieve.

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