Durante dos días, el Ruca Che fue el corazón del tenis argentino. Y durante casi tres semanas, la Federación Neuquina de Tenis trabajó para que ese corazón latiera también en clubes, plazas y calles de toda la provincia. Pasado el gran evento, la actividad no se detiene porque Neuquén recibirá dos torneos profesionales antes de fin de año.
Hubo un último punto, un estadio de pie y un festejo que se escuchó lejos. Argentina consiguió su victoria número 100 en la historia de la Copa Davis al derrotar por 3-1 a Turquía, y aseguró su lugar en los Qualifiers 2027. Fue en Neuquén, bajo el techo del Estadio Ruca Che, con Francisco Cerúndolo cerrando la serie y un público neuquino que acompañó cada pelota.
Pero para la Federación Neuquina de Tenis, la Davis no empezó el sábado ni terminó el domingo. Cuando se dijo que “la Davis ya empezó”, se hablaba de otra serie: la que se juega antes, lejos de las cámaras, y que llega mucho más lejos que un fin de semana. Hoy, con la serie terminada, se puede contar lo que esa otra Davis dejó.
Formar a los que forman
Todo arrancó un sábado a la mañana. Más de 100 personas, entre entrenadores, preparadores físicos, kinesiólogos, jugadores y público en general, colmaron la sala del Museo Nacional de Bellas Artes para escuchar a Daria Kopsic, una de las especialistas en biomecánica del tenis más reconocidas del mundo. Fue la primera señal de que Neuquén tenía hambre de aprender.
Siguieron días intensos en el Tenis Club Neuquén. El Curso Play Tennis formó a profesores de educación física y entrenadores que accedieron a la titulación de Asistente Play Tennis WT-AAT. En la capacitación “El Tenis se multiplica”, Valeria Mac Loughlin compartió herramientas con líderes barriales, docentes y promotores comunitarios, para llevar el tenis a donde nunca había llegado.
Mariano Hood, Gonzalo Presson, Luciana Sarmenti y Valeria Mac Loughlin recorrieron los clubes de la ciudad. Hubo JTI Camp para los más chicos en la Mutual BPN, “Jugar en Equipo” para los juniors en el Club Santafesino y una clínica de dobles para seniors en el Club Alemán. Detrás de cada una de esas jornadas hubo un trabajo silencioso. Se coordinaron vuelos, hoteles y traslados para que cada visitante supiera cuándo llegaba, dónde dormía y a quién llamar. Así, quienes vinieron a enseñar se sintieron en casa.
Competir en casa
Con la Davis en el horizonte, Neuquén fue también sede del 5° Regional AAT. Hubo más de 180 partidos en el Club El Biguá y el Club Santafesino, desde Sub 10 hasta Sub 18, y paridad absoluta entre ramas. Chicas y chicos jugaron en las mismas canchas, con las mismas oportunidades, sumando puntos que definen su camino en el tenis nacional. Todo esto pasó a pocos kilómetros del estadio donde, días después, jugarían sus ídolos.
El tenis salió a la calle
Si hay una imagen que resume el espíritu de estas semanas, es la de una raqueta en una plaza. “El Tenis en mi Calle” llevó el festival de tenis abierto a tres municipios: Añelo, Plottier y Neuquén capital, donde el Cenotafio Malvinas se convirtió en cancha. Más de 500 personas lo disfrutaron entre las tres sedes. Fue gratis, para todos, sin red, sin club y sin requisitos. Hizo falta solo tener ganas de pegarle a la pelota.
Y en el Espacio Domuyo, “El Tenis en mi Escuela” reunió a escuelas de tenis en un gran festival, donde chicos y chicas compartieron una mañana de juego en la misma semana en que la ciudad recibía a la Selección.
Hubo una tarde en la que el Ruca Che fue de ellos. Más de 300 chicos y chicas de distintos clubes de tenis neuquinos coparon el estadio para vivir de cerca un entrenamiento del equipo argentino. Vieron a sus ídolos a metros, gritaron cada golpe y sacaron fotos que van a guardar para siempre. Fue una locura hermosa, de esas que no se olvidan. Quizás alguno de esos chicos, dentro de unos años, vuelva a ese mismo estadio, pero del otro lado de la red.
La Davis, vista desde adentro
Otros vivieron la serie desde el lugar más cercano posible: la propia cancha. Los ball kids de la Copa Davis fueron chicos y chicas neuquinos, surgidos de nuestros clubes locales. Estuvieron ahí, a metros de Cerúndolo, Tirante y compañía, corriendo cada pelota, sintiendo el silencio antes del saque y la explosión del estadio después de cada punto. Disfrutaron y vivieron una Davis desde adentro.
La respuesta de la comunidad superó cualquier expectativa. Cuando se abrió la convocatoria de voluntariado, se anotaron más de 270 personas, más del doble de lo que se necesitaba. Finalmente, 100 voluntarios de IFES, la Universidad Nacional del Comahue, ISEI y el Instituto Séneca pusieron el cuerpo en cada acceso, cada tribuna y cada sector del estadio. Su trabajo fue fundamental para el desarrollo del evento: sin ellos, esta Davis no hubiera sido posible.
Esa entrega no pasó desapercibida. El capitán del equipo argentino, Javier Frana, lo resumió al cierre de la serie: “La gente estuvo espectacular desde el primer día. La organización fue increíble”.
Lo que la Davis nos dejó y lo que viene
Nada de esto fue casualidad. Fue una decisión conjunta de la Asociación Argentina de Tenis, la Federación Neuquina de Tenis, el Gobierno de la Provincia del Neuquén y la Municipalidad de Neuquén, con clubes, instituciones y voluntarios empujando para el mismo lado.
La Davis se fue, pero dejó entrenadores mejor formados y profesores con nuevas herramientas. Dejó líderes barriales que ahora saben que el tenis también es de ellos. Dejó 300 chicos que vivieron un entrenamiento de la Selección, más de 500 personas que jugaron en sus calles y ball kids que ya no van a mirar un partido de la misma manera. Nos dejó 100 voluntarios que demostraron que Neuquén está a la altura de cualquier desafío.
La mejor prueba de lo que dejó la Davis no está en el pasado, sino en el calendario. La confianza que Neuquén se ganó en estas semanas, la de la Asociación Argentina de Tenis, la de World Tennis y la de cada equipo que pasó por nuestras canchas, ya se tradujo en algo concreto: la Federación Neuquina de Tenis fue elegida para organizar dos torneos profesionales femeninos W15 del circuito World Tennis. El primero se jugará del 25 de octubre al 1 de noviembre en Rincón Club de Campo; el segundo, del 2 al 8 de noviembre en el Club La Española. Serán dos semanas consecutivas con jugadoras internacionales compitiendo en Neuquén por puntos de ranking WTA y 15.000 dólares en premios.
Y no son los únicos. De acá a fin de año quedan cuatro torneos por delante: a los dos W15 se suman otros dos que completan un cierre de temporada a pura raqueta. Cuatro torneos, dos de ellos profesionales, en lo que queda del año. La Davis se fue, pero dejó la puerta abierta. Y Neuquén ya la está cruzando.
Al respecto, Pablo Pilotto, presidente de la Federación Neuquina de Tenis señaló: “Soñamos con que la Davis no fuera un fin de semana que pasa y se va, sino el punto de partida de algo que se queda. Hoy podemos decir que lo logramos. Gracias a cada profe, a cada club, a cada voluntario y a cada chico que se animó a jugar. Esto recién empieza”.


























