2018: revolución, rarezas y aspectos a mejorar

En el Integración, en el Federal o en la Liga Argentina se vieron canchas llenas. (Archivo/Matías Subat)

 

Por Cristian Helou

El 2018 del deporte neuquino será recordado como el de la revolución del básquet. Las buenas señales de años anteriores le dieron paso a la consolidación y se cierra una temporada brillante, con cinco equipos en competencias nacionales, las selecciones metidas de lleno en los argentinos y un notable crecimiento del femenino.

Centro Español se transformó en la referencia provincial a partir de su gran Liga Argentina pero también por su dominio en el calendario interno. Se quedó con el sexto Integración en fila y tuvo un gran año en formativas. Combo completo para el Torito de Plottier.

Petrolero Argentino, con menos ruido, logró mantener su proyecto de LA; mientras que Pérfora, Independiente y Pacífico le dan mucha y buena presencia a Neuquén en el Torneo Federal.

En el medio de la movida nacional, el básquet femenino pegó un salto alentador. Es una actividad en alza a nivel país y la provincia está a tono con esa situación. En los clubes se dieron cuenta que es la disciplina a explotar y por eso no sorprende la buena competencia con equipos como Pacífico, Club Plottier, El Biguá y Gregorio Álvarez.

A diferencia del básquet, el fútbol vivió un año con altibajos. Independiente tuvo un andar muy irregular por el Federal A y a nivel local hubo un cierre sorpresivo: Don Bosco salió campeón de primera pero descendió porque no le dieron los puntos en la tabla general. Es un aspecto a revisar, aunque está claro que si hay un reglamento es porque los dirigentes levantaron la mano.

En el trabajo de divisiones menores hubo continuidad en Patagonia, Maronese y Alianza, y un buen crecimiento en Atlético Neuquén. Y en primera, Deportivo Rincón confirmó que es potencia, con el título en la Copa Neuquén y una histórica participación en la Copa Argentina, donde enfrentó a Newell’s.

Otra de las marcas a fuego de la temporada estuvo en los Juegos Olímpicos de la Juventud de Buenos Aires, con la participación de seis deportistas neuquinos. Gisella Bonomi, Rosario Soto y Nicolás Millet, en beach hándbol; José Luis Acuña, en tae kwon do, Joaquín Burgos, en judo; y Ona Romani, en yachting. Bonomi fue la dorada, porque además de coronarse campeona, se quedó con el Pehuén de Oro.

Gisella Bonomi, campeona olímpica y deportista neuquina del año.

En el medio, Neuquén mantuvo su cartel fierrero con la ya clásica fecha del TC en Centenario y el Mundial de Motocross en Villa La Angostura; y vivió momentos históricos con el Mundial de rafting en Aluminé y la fecha del PGA Latinoamérica en San Martín de los Andes. El patín, como marca la historia, dejó varias marcas. Thiago Moliné tuvo un año inolvidable, con título Panamericano incluido en la modalidad artística; y el seleccionado neuquino ganó el Argentino de Federaciones, en carrera.

Además, Gigantes del Sur se mantiene en la elite del vóley nacional con procesos más prolijos que en temporadas anteriores y Neuquén es una plaza clave para el tenis nacional, con la realización de importantes torneos y dos jugadoras que están segundas en los rankings de menores: Carolina Coletti y Sofía Madrid Rocca. Y si de rugby se trata, Neuquén RC consiguió un memorable ascenso al Top 8 en el Cuyano.

Como en toda temporada, también hay aspectos negativos, a mejorar. Salvo excepciones, el fútbol no convoca y la mayoría de los partidos se juegan en canchas vacías. En los Juegos de la Araucanía se generan muchas expectativas y los resultados no van de la mano con el trabajo que se realiza. Puede haber una leve alza pero no es suficiente.

Si de infraestructura se trata, el gobierno provincial está muy presente. Las piedras le dieron paso al césped sintético en todos los rincones y también se notan evoluciones en los diferentes centros deportivos. Las obras siempre suman, pero deben estar en sintonía con un serio trabajo dirigencial y ahí los clubes fallan. Escasean los socios, faltan ofertas de disciplinas y hay una alarmante falta de recambio en las comisiones directivas. Si se trabaja fuerte, se dejan de lado los egos y se aúnan los esfuerzos, Neuquén puede llegar a posicionarse como potencia deportiva. En el 2018 hizo la pretemporada, el 2019 debe ser la consagración.

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